Aprendizajes saludables post fiestas

Aprendizajes saludables post fiestas

Se puede comer sin sal, sin azúcar y hasta sin gluten, pero ¿se puede comer un menú sin ingredientes de origen animal? ¿Qué es lo que sí o sí debe permanecer y qué es lo que puede “transcurrir” en un plato de comida?

El eterno conflicto entre Heráclito y Parménides en mi cabeza se resuelve así: a veces para permanecer algo tiene que cambiar. No inventé nada nuevo, es lo que venimos haciendo desde nuestros comienzos como sociedad, sólo me lo apropio para tenerlo presente en aquellos momentos donde yo cuestiono nuestras costumbres y me responden reprobando mis propuestas de cambio. Me refiero concretamente al hecho de que he sacado por completo a los animales de mis opciones alimenticias y entonces la mesa compartida con la familia suele tornarse en el perfecto escenario para el debate.

 

Volviendo a lo que decía, no inventé nada nuevo. Por ejemplo, para que permaneciera la tradición del matrimonio como institución, primero tuvo que aprobarse también el matrimonio civil y luego tuvo que legalizarse el divorcio. Hemos cambiado la forma y los medios a través de los cuales nos comunicamos, los modos en que escuchamos música, vemos películas y hasta la forma en la que cebamos mate -créanme que si mi abuelo me viera, en este preciso momento, cebando con un termo de acero en un mate de silicona, pondría el grito en el cielo, sin embargo yo siento que estoy sosteniendo una gran tradición. Transitando esta pandemia que hoy nos toca, podríamos decir que nuestros usos y costumbres se han modificado más de la cuenta. Ahora bien, cuando se trata de cambiar algo en el vitel toné, la ensalada rusa o el pan dulce, todo el mundo te hace “cruz diablo”.

 

Pero cambiar un eslabón en la larga cadena, no es faltar a la tradición. ¿Por qué condimentar con especias en lugar de sal está bien, pero usar aceite en lugar de manteca es un “sacrilegio”? Después de todo se trata de una pequeña modificación en la receta que, en mi caso, se reduce a lo siguiente: no pensar a los animales como ingredientes. Y lo que hago, entonces, es actuar en pos de eso, reemplazando los ingredientes de origen animal por ingredientes a base de plantas. No es que dejo de comer helado -vivir sin helado no es vivir y menos aún en pleno verano-, simplemente elijo comer un helado que está hecho a base de proteína de arveja y otras magias y que es igual de cremoso y sabroso que el tradicional, con el adicional de que no se explotó a ningún animal para realizarlo -a propósito, es de NotCo, por si lo quieren probar, no tiene desperdicio-. Abro un paréntesis: otro día si quieren hablamos sobre si podemos decirle helado de crema al hecho 100% a base de plantas, como también sobre si podemos llamarle mate a esto que estoy tomando en un recipiente de silicona; o también, por qué no, sobre si podemos llamar “ingredientes” a seres con capacidades sintientes. En fin, con esa sencilla acción que consiste en equipar mi despensa con lo mismo que consumía antes pero hecho con ingredientes de origen vegetal, estoy haciendo mucho más de lo que parece.

  • Estoy haciendo algo por mi salud, porque según la OMS las carnes procesadas son altamente cancerígenas y además su consumo aumenta el riesgo de padecer otras enfermedades como las cardiovasculares.
  • Estoy haciendo algo por el planeta, porque el empleo de animales en la industria alimenticia es la principal causa de gases de efecto invernadero en el mundo.
  • Estoy haciendo algo por la biodiversidad, porque consumiendo animales al ritmo que lo hace nuestra sociedad, estamos dejando a la fauna silvestre sin ecosistema, dado que un gran porcentaje de las selvas tropicales del mundo ha sido talado para cultivar soja y otros cereales, que luego se utilizan como alimento para los animales destinados a consumo humano.

Y esto sólo por mencionar algunas de las bondades que trae aparejada la dieta a base de plantas...

 

Queda mucho camino por andar pero ojalá que en las próximas fiestas el debate sea por si le ponemos arvejas en conserva o frescas a la ensalada rusa y no porque estará condimentada con mayonesa sin huevo.

 

Maru Raffaelli*

 

 

*Maru Raffaelli es una de las creadoras, junto a sus hermanas, del blog de recetas dedicado al veganismo: holavegan.com y de dos libros Comida Típica Argentina Vegana y Comida Internacional Vegana (Editorial Albatros). Es diseñadora de indumentaria (UBA), productora de moda y periodista. Se inició en el mundo editorial de la mano de la producción de moda, pero siempre le interesó escribir. Se especializó en belleza en la revista Para Ti, desde entonces colabora con varios medios y marcas. También es docente en la carrera de Diseño de Indumentaria en FADU UBA, desde 2007.

Martes 12 de Enero de 2021 | Agenda